La altura del robot decide la mitad de la superficie que se limpia de verdad
Lo esencial
Mida la altura libre bajo su sofá antes de mirar ninguna otra cosa. Los modelos de la base van de 7,2 cm a 11,7 cm, con una mediana de 9,7 cm. Con un sofá a 9 cm del suelo, esa diferencia separa un robot que limpia por debajo de otro que choca contra la pata y deja intacta una zona que usted no limpia de ninguna otra forma.
Por qué nadie habla de esto
La altura aparece al final de la ficha técnica, redondeada al medio centímetro, entre el peso y las dimensiones de la base. No entra en ningún argumentario comercial, porque no se compara bien: decir «nuestro robot mide 10,3 cm» solo significa algo referido a sus muebles.
Y sin embargo es, junto con la elevación de la mopa, el dato que más cambia el resultado concreto. Un robot que no pasa bajo los muebles deja sin limpiar entre el 15 y el 25 % de la superficie de una vivienda amueblada, y precisamente la parte a la que el aspirador de mano tampoco llega.
Qué es lo que da altura a un robot
Un solo componente, casi siempre: la torreta del LiDAR. El sensor láser tiene que girar y ver a 360°, así que sobresale del chasis entre 1 y 2 cm.
Hoy conviven tres estrategias.
La torreta clásica. Es la solución mayoritaria y da robots de 10,2 a 10,4 cm. Navegación excelente, paso bajo los muebles mediocre.
El LiDAR integrado en el chasis. El sensor va alojado delante, tras una ventana transparente. Se baja a 8,1 cm sin perder nada en cartografía: es la vía del Ecovacs Deebot X5 Pro Omni.
El sensor de estado sólido, sin partes móviles. La generación más reciente: ninguna torreta, dos sensores delante. El Roborock Saros 10R baja así a 7,98 cm.
El caso español: el mueble bajo de salón
La vivienda española típica combina dos obstáculos que aquí importan más que en otros mercados: el mueble bajo de salón, muy extendido y con poca altura libre, y el sofá con patas cortas. Ambos dejan entre 8 y 10 cm.
El corte práctico está en esos 9 cm. Por encima, la mitad del catálogo queda fuera. Los modelos por debajo de 8,5 cm en nuestra base se cuentan con los dedos de una mano, y el más barato de todos es el Eufy L60 Hybrid con 7,2 cm por 329 €.
Lo que se paga por ser bajo, y cuándo no compensa
Bajar de altura cuesta dinero o cuesta prestaciones. El Saros 10R es el robot más bajo con navegación de gama alta, y cuesta 1.599 €. El L60 Hybrid es aún más bajo, cuesta cinco veces menos, y su mopa plana no se eleva en absoluto: es un aparato para una casa sin alfombras.
En el extremo opuesto, el SwitchBot S10 mide 11,7 cm, el más alto de la base. Su base doble conectada a la red de agua es de lo mejor que hay, pero el robot no pasará bajo ningún mueble bajo de salón.
Qué mirar según su caso
Si su altura libre mínima es de 8 cm o menos: solo tiene dos o tres modelos posibles, y la altura manda sobre todo lo demás. Empiece por nuestra página de robots para muebles bajos.
Si está entre 9 y 10 cm: mida con cuidado, porque ahí es donde el catálogo se parte en dos. Compruebe también que el hueco no se reduce por un rodapié o una tarima.
Si todos sus muebles superan los 11 cm: olvide este criterio y gaste el dinero en el sistema de fregado. En ese caso, comprar un robot bajo es pagar por una restricción que no le afecta.
Si sus muebles bajos son solo dos: puede salir más barato levantarlos dos centímetros con tacos que renunciar a medio catálogo.
Los modelos citados en este artículo
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